Siempre dí lo que sientes y haz lo que piensas. (Gabriel García Márquez)
En este año muñidor de elecciones, los aspirantes han puesto en boga la palabra honestidad, piensan que al ostentarse esta virtud, hay la garantía de echarse a la bolsa al electorado que votará a su favor en las urnas este cuatro de julio cuando se realicen las elecciones para la gubernatura, en Quintana Roo.
El pueblo ya está cansado de tanta demagogia, discursos vacios, trillados de parte de los actores políticos, caramba, no hay respeto a la ciudadanía, donde está quedando la cultura de la democracia, no hay duda de que la política la hacen los hombres que solo buscan el éxito y el poder.
Suena chusco pero urge que algunas instituciones electorales publiciten mensajes bajo la premisa “Se buscan políticos capacitados y honestos.” Por eso Diógenes, en la obra de Franklin Domínguez sostuvo “Se busca un hombre honesto”, y desde mi particular punto de vista creo que es buscarlo como una aguja en un pajar.
Aunque el trabajo político es una profesión como cualquiera, la persona que busca inmiscuirse en este quehacer debe instruirse, requiere de condiciones, cualidades, debe preparase para saber gobernar y lograr en su oportunidad dar soluciones a los problemas que enfrenta a diario la ciudadanía.
Es por ello, que todo aquel que se expresa de tal forma debe saber que la Honestidad es hablar de lo que se piensa y hacer lo que se ha dicho. No hay contradicciones ni discrepancias entre los pensamientos, palabras o acciones, de lo contrario podemos decir que no es honesto
Y la pregunta obligada es ¿será que los candidatos de los diversos partidos políticos están preparados para gobernar a los ciudadanos quintanarroenses?, solo hay una forma de saberlo; usted ó usted estimado lector si tiene la oportunidad de abordar a su candidato pregúuntele…; Groucho Marx dice que si responde Sí entonces sabes que es corrupto. Sin embargo todavía saco aliento de la realidad y pienso que aún… debe haber algún político honesto.