La violencia y el secuestro convertidos en pesadilla.
¡Auxilio! ¡Auxilio!, son las voces de la ciudadanía que exige mayor seguridad ante la serie de levantones de lo cual no hay registro fidedigno y que muchas veces quedan impunes por falta de capacidad y entereza de las autoridades para solucionar el problema, tal parece que vivimos en un pueblo sin ley, mientras porque los hampones bajo el poder de la agresividad, toman como rehén a la persona al grado de quitarles a vida, lo cual deja una secuela de dolor e impotencia en esta sociedad mexicana.
A la fecha No he existe un mecanismo jurídico para proteger a las víctimas que difícilmente denuncian a sus plagiarios, estos pusilánimes son como el cáncer que invaden su objetivo es causar la muerte de inocentes, todo por unos cuantos pesos que exigen… para ellos la vida no vale nada.
Para muestra está el caso de Cancún donde una mujer de nombre Irene García May, ejidataria fue secuestrada en la comunidad de Chiquilá y abandonada en un cenote de la región 246 del que logró escapar, por cierto es que en ese mismo lugar fueron encontrados dos cadáveres más.
Por su parte las autoridades de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) señalaron que entre los tres cuerpos cadáveres, podría estar Jesús Martín Villanueva, alías “El Júnior” o “El Zanatito”, hijo del ex líder de la Cárcel de Cancún, Martín Villanueva Vázquez, alías “El Negro”.
La primera encuesta nacional sobre inseguridad pública en las entidades federativas, llevada a cabo por el Instituto Ciudadano de Estudios sobre la Inseguridad (ICESI) revela que el 23% de la población ha abandonado actividades o hábitos cotidianos, tales como salir de noche, llevar dinero en efectivo o visitar parientes, por la inseguridad que se percibe. Ese abandono supone un deterioro de la calidad de vida y un menoscabo de la cohesión social.